En la pasada semana se declaró finalizado el peor brote de sarampión en 30 años, con mayoría de casos en la ciudad de New York, luego de casi un año. Luego de contabilizar 1241 casos en 31 estados, se informa que en NY se registraron 654, desde octubre de 2018. El 80% fueron niños menores de 18 años, con un 72% de no vacunados, un 15% desconocía su estado de vacunación y el resto con dosis incompletas.

Luego de invertir 6 millones de dólares para revertir la situación de emergencia, las campañas de concientización y cambios en la legislación permisiva en cuanto a la decisión paterna de no inmunizar a sus hijos.

El movimiento antivacunas está muy desarrollado en los Estados Unidos, donde la comunidad judía ultraortodoxa se ha posicionado con fuerza en este aspecto. Precisamente el brote se ha dado en barrios frecuentados por habitantes de esa religión.Un 72% alojados en el vecindario de Williamsburg, en Brooklyn. A pesar del fin del brote, persistirán las alertas, a sabiendas de que en cualquier momento la desinformación y la pseudociencia pueden desencadenar un nuevo episodio.

A pesar del brote, muchos padres seguían negándose a vacunar a sus hijos, por lo que se optó por endurecer las leyes estatales de exención de vacunas, impidiendo que se pudiera optar a no ponerlas por motivos religiosos; se organizó la exclusión escolar y no se aceptaron negaciones que no fueran por causas médicas certificadas.

Desde julio pasado no se han presentado casos. Como el brote no llegó a cumplir el año, Estados Unidos sigue ostentando su título de país libre de sarampión.

Fuentes: Varias (recopilación)

Contenido actualizado el October 9, 2019, 12:44 pm